POR MOTIVOS TRANSFÓBICOS
Gemma Constantini, nos habla sobre su transición y el costo social de cambiar de identidad de género en en un entorno binario y trans excluyente.
Todos los días Gemma Costantini se levanta a las 6 de la mañana para ir a trabajar hasta las 14 hs en el Hospital Muñiz donde es técnica viróloga. Después de terminar su primer jornada laboral, encara la segunda ronda y llega a su casa donde continúa trabajando hasta las 18 hs como editora para un programa de radio. En su tiempo libre se dedica al fisicoculturismo y mantiene una rutina de 5 o 6 comidas diarias. Además le gusta la música clásica, leer y escribir. Dice que no le gusta la palabra “closet” pero, usándola, se hace entender y puede hablar de su transición sin tapujos. Una transición que le costó un despido y que para ella es una de las tantas condenas sociales que sufren las personas trans.
-¿Cómo fue tu transición hacia convertirte en una mujer trans? ¿sentís que el hecho de haber obtenido tu DNI con identidad de género te modificó en algo?-Asumí y acepté lo que me pasaba. Hace un año que estoy transicionando. Obviamente que cada transición es distinta, no hay un punto cúlmine o una única manera de hacerlo. Creo que nunca se deja de transicionar. Lo más importante de todo para mí fue tener la posibilidad de acceder en forma gratuita a los tratamientos para llevar a cabo mi transición, pero sé que no todxs pueden hacerlo y soy muy consciente de que formo parte de una minoría privilegiada. El DNI me lo dieron hace poco, pero la verdad el hecho de que diga que soy “mujer” no me modificó en nada. Yo mi transición como Gemma la empecé desde mucho antes. Es un trabajo complejo y de aceptación, pero el problema no es solamente la aceptación propia, sino que cuánto mayor es esa aceptación, más grande es la condena social.
Gemma trabajaba en Radio 10 hacía 12 años. Los días sábados y domingos ejercía como operadora técnica y se dedicaba al área de noticias desempeñando tareas de edición. Hasta el momento era la única mujer-trans conocida en operar para una radio comercial. Pero eso duró poco. Su transición e incluso el cambio de DNI eran hechos recientes cuando una mañana recibió la información de que ya no era parte del equipo. En un principio pensó que quizá la vinculación con el área de infectología del hospital Muñiz donde también trabajaba y el miedo que se vivía durante la pandemia podrían haber sido los desencadenantes de la situación. Pero un día, tras una licencia sin goce de sueldo por motivos del receso pandémico, sin previo aviso e inclumpliendo todas las leyes laborales, en enero del 2022 fue despedida de Radio 10. Gemma, es un ejemplo de los tantos casos de discriminación y transfobia que día a día nos rodean.
- ¿Qué te pasó en Radio 10?
-Yo trabajé durante 12 años en Radio 10 siendo hombre. ¡12 años! -asiente-. Pero cuando empecé mi transición bastó menos de un año para que me despidieran. Fue el 15 de enero del 2022. Yo estaba yendo a la radio para hacer mi trabajo como operadora técnica. Eso fue un sábado y no me dejaron ni siquiera entrar. No me mandaron ningún telegrama ni aviso previo. Así como si nada de un día para otro me habían desvinculado.
-¿Y te dieron alguna explicación de por qué te desvincularon?
-El argumento de la empresa fue que venía trabajando mal. Pero obviamente que no fue por eso. Yo hace más de una década que hacía lo mismo. Lo único que cambió fue mi identidad. No hay que olvidar que el circulo virtuoso de la sociedad es heterosexual. Hombre o mujer y se terminó el asunto. El resto somos todo lo que va por la periferia…
- Es que esa exclusión es una forma de condena social en sí misma…
-Sí. Yo creo que es muy importante que las mujeres trans podamos tener acceso al trabajo y poder formarnos. Hay un montón de chicas que no tienen esa posibilidad y se terminan dedicando a la prostitución. ¿Vos sabés de cuánto es nuestro pronóstico de vida? Es muy corto, de 35 o 37 años. Yo logré consolidarme en el mundo radiofónico porque pude estudiar en ISER siendo hombre allá por el 98. Yo ya estoy inserta, pero a veces me pregunto, siendo trans, con toda la experiencia y formación que tengo, ¿quién me tomaría para trabajar?
-Es que la Ley de Cupo laboral trans, si bien fue sancionada, no se cumple…
-Yo no veo que se cumpla ni en el hospital público donde trabajo y bueno, claramente, tampoco se cumple en radio. En todos mis años trabajando nunca ví que contraten a una persona trans. Si bien reconozco que la promulgación de la ley es una gran conquista, ¿dónde están los mecanismos que articulen el acceso a todo lo que por derecho nos toca? Todavía creo que falta mucho por hacer. Y,si bien yo creo que mi mayor logro en la vida fue convertirme en mujer, la verdadera conquista social sería no convertirnos en pobres.



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